
Afrodita de Cnido,
Praxíteles
(s. IV a.C.)
Museos Vaticanos,
Roma
|
La versión
más conocida sobre su nacimiento cuenta que surgió
de la espuma del mar cuando Crono mutiló
a su padre Urano y lanzó los genitales
al mar. Cuando nació, una concha la acercó a la
orilla y salieron a acogerla las Horas, hijas
de Zeus y Temis,
que forman parte de su séquito al igual que las Gracias.
Este nacimiento sucedió en las costas de Chipre y allí
ella acudía para renovar su virginidad.
Otra versión
sobre su nacimiento es que es hija de Zeus
y Dione.
Es diosa de la
belleza, del amor. Representa un instinto:
el instinto sexual, por ello es una de las divinidades
más veneradas.
Suele ser representada
desnuda, aunque su arma más eficaz era el ceñidor
o cinturón mágico, que hacía enamorar
a cualquiera que pusiera la mirada en ella. El ave que la representa
es la paloma y la flor la rosa.
En numerosas ocasiones aparece acompañada por su hijo Eros
(Cupido en Roma), dios también del amor.
Zeus
la obligó a casarse con Hefesto,
al que Afrodita despreciaba y engañaba con bastante frecuencia,
principalmente con el dios Ares. Con
éste tuvo a su hija Harmonía, símbolo
de la concordia, el equilibrio, etc, producido por la unión
del instinto amoroso y del instinto guerrero. Con Hermes
tuvo a Hermafrodito, ser mitad hombre, mitad
mujer, y con Dioniso tuvo a Príapo,
dios de los jardines, que tenía un miembro viril muy grande
y simbolizaba la fecundidad.
También
tuvo relaciones con algunos mortales; la más famosa fue
con Adonis, símbolo de la perfección
y la belleza masculinas, que fue matado por un jabalí mandado
por el dios Ares. Con el troyano Anquises
tuvo a su hijo Eneas, antepasado de Rómulo
y Remo, fundadores de la ciudad de Roma, que
fue el único troyano que pudo huir del incendio de la ciudad.
Es una divinidad
que recibe culto en numerosos santuarios, principalmente en Chipre,
lugar donde había nacido.
|