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Apolo
de Belvedere,
Leocares (s. IV a.C.)
Museos Vaticanos,
Roma
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Es
hijo de Zeus y Leto
y hermano gemelo de Ártemis.
Su madre fue perseguida por la diosa Hera,
hasta que fue acogida en la isla de Delos, donde
finalmente nació ayudada por su hermana Ártemis.
Esta isla que era flotante desde este momento quedó apoyada
al fondo del mar sobre cuatro columnas.
Apolo
es un dios que ocupa muchos ámbitos: es dios de la música
y la poesía y así se le representa en el monte
Parnaso dirigiendo el coro de las Musas.
También es dios de los vaticinios y de los oráculos.
Es el dios que representa la belleza masculina y en Roma también
es el dios que representa el Sol.
Sus símbolos
son el arco y las flechas de oro, regalos de su padre Zeus.
Como dios de la música aparece con la lira y, algunas veces,
la flauta, instrumentos inventados por Hermes.
El árbol que le representa es el laurel y los animales
el lobo, el cisne, el buitre, etc.
Apolo
es un dios que participa en numerosas leyendas. Junto con su hermana
Ártemis participa en el castigo
de Níobe por haberse burlado de su madre
y en el castigo de Ticio por haber intentado
violar a ésta. También, por orden de Zeus,
mató a la serpiente Pitón que tenía
atemorizado Delfos y allí se construyó
un santuario en su honor.
También
participa en la Guerra de Troya defendiendo a los troyanos por
haber apresado los griegos como esclava a la hija de un sacerdote
que trabajaba en un templo dedicado a él.
Apolo fue un dios
muy enamoradizo, pero normalmente no fue correspondido. Se enamoró
de la ninfa Dafne que le despreciaba y finalmente, ayudada por
su padre, fue transformada en el árbol del laurel cuando
él estaba a punto de apresarla.
En su honor se
construyó el santuario de Delfos, donde los ciudadanos
de toda Grecia acudían a consultar su famoso oráculo.
Allí se celebraban cada cuatro años los Juegos Píticos,
que constaban de pruebas atléticas y de poesía y
los vencedores eran coronados con una corona de laurel.
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