|

SITUACIÓN DE LA CIUDAD
La
ciudad de Itálica se encontraba situada
al sur de Hispania aproximadamente a 8 km. de Hispalis (Sevilla) junto a un afluente del río Betis (actual Guadalquivir) en una pequeña elevación
que la salvaba de las crecidas invernales del río. La
situación privilegiada del lugar (junto al río
y con fértiles tierras) favoreció el crecimiento
de la población hasta el extremo de que 300 años
después nacieron en ella dos emperadores: Trajano y Adriano.
FUNDACIÓN
DE LA CIUDAD
Itálica fue la primera ciudad romana fundada en Hispania. Al finalizar
la Segunda Guerra Púnica, Publio Cornelio Escipión el Africano repartió entre los soldados
de sus legiones parcelas de tierra en el valle del río Betis, de forma que Itálica nació como
un campamento de veteranos de guerra (vicus civium romanorum)
en la margen oeste del río Betis en el 206 a.C.
para mantener la soberanía de Roma en la región
recién conquistada y así toda la Baja Andalucía quedaba en manos de Roma, quedando abierto el camino a Cádiz, plaza fuerte de Cartago en la Península Ibérica.
Es
durante la época de César Augusto cuando Itálica
consiguió el status de municipio,
con derecho a acuñar moneda; pero alcanzó su período
de mayor esplendor durante los reinados de los césares
Trajano y Adriano, originarios de Itálica, a finales del siglo I y durante el siglo
II, que darían un gran
prestigio a la antigua colonia hispánica en Roma. Ambos
emperadores fueron particularmente generosos con su ciudad natal,
ampliándola y revitalizando su economía. Adriano
manda construir la nova urbs, la ciudad
nueva, ciudad que sólo tuvo cierta actividad durante
los siglos II y III, ésta es la parte de la ciudad que
constituye actualmente el Conjunto Arqueológico de Itálica.
La ciudad vieja (vetus urbs) se encuentra
bajo el casco urbano de Santiponce, ya que esta parte de la
ciudad es la que más continuidad tuvo, llegando hasta
los tiempos de la ocupación musulmana.
También
durante el gobierno de Adriano, la ciudad cambia su status de municipio para pasar a ser colonia romana, copiando de Roma
sus instituciones. Es en este momento cuando pasa a llamarse Colonia Aelia Augusta Italica, en
honor del emperador. Por entonces, ya existía en el senado
romano un importante grupo de presión procedente de la
ciudad hispánica.
Sin embargo, la importancia de esta ciudad fue decayendo, a medida que aumentaba la de su vecina Hispalis que la superaba en categoría comercial y económica por estar situada junto al río Betis y obstaculizar el comercio marítimo de Itálica. A
finales del siglo II se comenzó el abandono de los edificios,
porque el terreno no admitía este tipo de edificaciones
y se abrían grietas en las paredes, cayéndose
los edificios. La vida en Itálica continuó sólo
en la parte vieja de la ciudad. Itálica fue muriendo poco
a poco durante el período visigodo, para ser desmantelada
durante la dominación musulmana. El pueblo de Santiponce que surgió en el siglo XVII se construyó con materiales romanos recogidos en las ruinas.
Volver arriba
EMPERADORES DE ITÁLICA
TRAJANO
Trajano (en latín, Marcus Ulpius Traianus), emperador romano desde el año 98 al 117, nació en el 53 d.C. en la ciudad de Itálica. Sucedió a Nerva y fue el primer emperador de origen no itálico. Bajo su reinado el Imperio alcanzó su mayor extensión y añadió a sus provincias la última conquista: la Dacia, la actual Rumanía. Algunos de los episodios de esta conquista los podemos ver esculpidos en la Columna de Trajano en Roma.
ADRIANO
El emperador Adriano nació en el año 76 en una familia originaria de Itálica; fue criado y adoptado por Trajano, a quien sucedió en el año 117. Fue un hombre sumamente culto y gran amante de la cultura griega. Gran parte de su reinado la pasó recorriendo sus dominios afianzando las fronteras. De su paso por Britania son recuerdo las famosas Murallas de Adriano. A su paso por Egipto perdió a su esclavo y amigo favorito Antínoo, a quien el emperador divinizó. Sus restos reposan en el Mausoleo de Adriano, conocido hoy como castillo de Sant´Angelo.
TRAZADO
DE LA CIUDAD

Imagen tomada de HISTORIA DE LA ARQUITECTURA EN ESPAÑA
Itálica se puede dividir en dos zonas bien diferenciadas:
la Vetus Urbs (ciudad vieja)
y la Nova Urbs (ciudad nueva).
La primera, la Vetus Urbs, fue la
ciudad fundada por el general Escipión y actualmente
se encuentra bajo el casco urbano de Santiponce, de ella se
conoce muy poco. En
el siglo II Adriano, interesado en mejorar el aspecto de las ciudades
del Imperio, ayudó económicamente al embellecimiento
de muchas de ellas, sin olvidar, por supuesto, la ciudad donde
nació y así realizó al norte de la ciudad
una ampliación de la colonia, la denominada Nova urbs, que funcionó aproximadamente
un siglo desde el segundo tercio del siglo II hasta mediados
o finales del siglo III y es la parte del conjunto arqueológico
que se puede visitar. Se supone que esta ciudad estaba honoríficamente
dedicada a Trajano. Era una zona residencial y monumental.
Su trazado es ortogonal, delimitando manzanas construidas rectangulares. La
ciudad estaba cortada por las dos calles principales: cardo
maximus (de norte a sur) y decumanus maximus (de
este a oeste). Las vías, siguiendo la tradición
de Roma, estaban formadas por grandes losas de formas poligonales,
acopladas entre sí. Parte de este enlosado podemos verlo
todavía en el conjunto. A ambos lados de la calzada se
conservan los cimientos de los pilares que sorportaban un corredor
cubierto (especie de porche contiguo a las casas) que protegía
del sol y la lluvia.
El sistema de alcantarillado consistía en una red de galerías subterráneas, abovedadas, por las que aún hoy se puede caminar de pie y dos personas a la vez. La cloaca colectiva, principal de las descubiertas, desagua bajo una puerta de la ciudad. Esta disposición no parece caprichosa, pues al tener la cloaca sección suficiente para el paso o filtración de posibles enemigos, se hacía necesario defender este acceso.
Había fuentes públicas en casi todos los cruces de calles, pero nada queda de ellas a excepción de los fragmentos de una celosía de mármol.
Gran parte de los restos romanos se perdieron al ser utilizados como elementos constructivos para desviar el río Guadalquivir en las guerras entre los reyes visigodos Leovigildo y Hermenegildo. La Nova Urbs destaca por los edificios
públicos: conocemos los restos de un foro, dos termas, tres templos, un anfiteatro y un teatro.
LA MURALLA
La ciudad estaba amurallada, pero actualmente
son muy escasos los restos visibles. Hay restos visibles en dos puntos del conjunto arqueológico: cerca del anfiteatro en el lado norte por donde se accede al conjunto monumental, se aprecia restos de la cimentación de la muralla y una puerta por la que se accede a la ciudad, que está flanqueada por dos torres. La excavación permite ver la sección de los cimientos de las torres y una cloaca que discurre bajo la calle. El grosor de la muralla es de 1,5 m. de anchura. El otro resto es un torreón de tiempos de Augusto, en el área del teatro, contiguo al graderío.
Volver arriba
LAS
CASAS ROMANAS
En el esplendor de la Itálica de Adriano, se construyeron en la nova urbs casas espléndidas de importantes familias patricias del imperio, que forman un conjunto residencial
lujoso repleto de mosaicos, estatuas y mármoles importados
de Grecia y Mauritania. Además de seguir el esquema tradicional de la casa romana, con un patio interior del que luego derivarían los patios de las casas andaluzas, poseían la estética helenística predominante de la época con una rica decoración con pinturas sobre estuco o chapadas con ricos mármoles. No se han hallado huellas de insulae, sino sólo de la domus familiar romana. Las fachadas tenían soportales, para resguardar a los viandantes de las inclemencias del tiempo. La mayoría de las casas reciben
su nombre por los mosaicos u ornamentaciones que aún
se conservan.
Casa
de Neptuno
Su
tamaño es el de una manzana de gran tamaño; ha sido excavada
parcialmente. También contiene unas termas y habitaciones
decoradas con mosaicos de gran belleza.
Casa
del Patio Rodio
Esta casa poseía un peristilum con varias alturas comunicadas por escalones, debido a que estaba ubicada en una zona con pendiente, como la Casa de Hilas.
Casa
de Hilas
Se trata de una lujosa casa sólo excavada en parte, lo que deja incógnitas en cuanto a su distribución. El peristilum principal estaba presidido por una fuente cuadrada y tenía uno de sus pasillos a una altura superior a los restantes; se comunicaba con un triclinium, en la altura inferior, que está solado con el mosiaco que representa alegorías de las cuatro estaciones y al frente, con otro triclinium más grande, el principal, con un mosaico de tigres y flanquedao por dos patios.
El patio situado más al norte, comunica mediante una escalera con una antesala, que a su vez sirve de paso a la habitación con el mosaico de Hilas, que da nombre a la casa. En él, se representa el rapto de Hilas por las Ninfas, presidido por Hércules.
Casa
de los Pájaros
Es una residencia señorial, posiblemente de una familia aristocrática de la ciudad. En
un intento de recrear los espacios de una vivienda de la época
se han levantado sus muros recientemente. Tiene las dependencias típicas de una domus romana: en el exterior, las tiendas o tabernae, una de ellas con horno, y en el interior el vestibulum, la entrada o fauces ylas habitaciones que se organizan en torno
a un peristilum o jardín porticado. Las habitaciones principales tienen
los pavimentos decorados con mosaicos muy bien conservados.
Casa
del Planetario
Contiene
un gran mosaico que da nombre a la casa: representa un hexágono central con seis perimetrales (uno por cada lado). En cada uno de ellos aparece un busto que
representa a los siete planetas que dan nombre a los días
de la semana: En el centro está Venus (viernes), rodeada
de la Luna (lunes), Marte (martes), Mercurio (miércoles),
Júpiter (jueves), Saturno (sábado) y el Sol (domingo).
Volver arriba
COLLEGIUM DE LA EXEDRA
Las características de este edificio no nos aclaran la función concreta que tenía. Ha sido clasificado como vivienda (domus), ya que en parte tiene las características de éstas, pero su grandiosidad, ocupa todo un módulo de 4.000 m2, y la aparición de elementos indeterminados, hace que también se la identifique como un edificio semipúblico, posiblemente un colegio privado en el que además, vivían sus dueños. El edificio consta de dos espacios para hacer ejercicio: uno al aire libre y otro cerrado.
En su diseño interior podemos ver que tras el vestibulum de la entrada y las fauces se pasa al patio de distribución del edificio. Este peristilum es rectangular con una fuente curvilínea y alargada situada en su eje central. A sus lados se distribuyen numerosas habitaciones, cubicula, que conforman el conjunto de la domus en sí. Una de ellas tiene salida al exterior por la fachada derecha. Este edificio cuenta también con unas termas, unas letrinas y un gimnasio. Las termas cuentan con sus tres salas de agua caliente, templada y fría, más una sala para masajes. También podemos ver varios mosaicos.
EDIFICIOS
DE OCIO Y ESPECTÁCULOS
EL ANFITEATRO ROMANO
Era uno de los mayores anfiteatros del imperio con una capacidad para 25.000 espectadores, tamaño exagerado si tenemos en cuenta que la ciudad nunca pasó de los 8.000 habitantes; esto permite suponer que había guarniciones militares en las proximidades de la ciudad. Fue construido en tiempos del emperador Adriano y está situado fuera del recinto amurallado de la nova urbs, en una vaguada que sirve para acomodar sus gradas. Su fachada está prácticamente perdida; la entrada principal, la Porta triumphalis, estaba cubierta por una galería abovedada y pavimentada con losas rectangulares.
El graderío estaba formadao por tres niveles de gradas (ima, media y summa cavea), de las que sólo se conservan parcialmente las dos inferiores. En el centro de la arena existe un foso que, cubierto con una estructura de madera, se empleaba como zona de servicio para los diferentes espectáculos: luchas de gladiadores, simulacros de caza, peleas entre fieras.
EL TEATRO ROMANO
El teatro es al parecer la obra civil más antigua de Itálica, ya que se edificó en la antigua ciudad romana, la vetus urbs, y ahora se encuentra enclavado dentro del casco urbano de la actual ciudad de Santiponce. Se comenzó su construcción en tiempos del emperador Augusto (del año 30 al 37), más tarde se modificó y, posteriormente, Adriano lo adornó sustancialmente. Su uso se prolongó hasta el siglo III, cuando la decandencia de la ciudad hizo que quedara en desuso, y parte de sus terrenos se convirtieron en almacenes y corrales. El teatro fue redescubierto en 1970, y tras la reconstrucción de sus gradas, es utilizado en la actualidad para su propósito original.
El teatro sigue las directrices básicas de este tipo de edificios romanos, ubicado en una zona de edificios publicos y en la ladera de un cerro para acomodar el graderio en él. Tenía un aforo para 3.000 espectadores.
La estructura es la tradicional: de hormigón al principio y, posteriormente, en las remodelaciones, de ladrillo. Todo ello estaba decorado y recubierto por elementos de mármol blanco o veteado de primera calidad, incripciones en bronce, fuentes, esculturas.
Su cavea es casi semicircular de 77,70 m. de diámetro y delimita la orchestra de 26 m. de diámetro; en ésta permanecen las gradas reservadas para los grandes personajes de la sociedad.
EL CIRCO ROMANO
En 1799 se descubrió un mosaico en cuyo centro se representaba un circo romano con escenas de la competición. La aparición de este mosaico hace pensar que Itálica tuvo circo. El mosaico fue dibujado varias veces antes de desaparecer a finales del siglo XIX.
Volver arriba
LAS TERMAS
Itálica tenía dos termas, una en la nova urbs y otra en la vetus urbs, ambas con servicios como baños, saunas y masajes, con piscinas de agua caliente (caldarium), templada (tepidarium) y fría (frigidarium), que satisfacían plenamente las rígidas costumbres higiénicas de la población romana.
LAS TERMAS MAYORES
Eran un centro de ocio que albergaba, junto a otros servicios, los baños públicos. Datan de la época de Adriano, hacia la primera mitad del siglo II. Es un edificio de grandes dimensiones; aproximadamente ocupa una extensión de 32.000 metros cuadrados. Se encuentran en la nova urbs, ocupando la extensión de una manzana completa, aún en parte sin excavar. Todavía se conserva la estructura de la distibución de las piscinas y los hornos.
A las termas se accedía a través de una escalinata que daba paso al vestíbulo. Tras éste se halla la piscina con forma de T, con las paredes y suelos revestidos de mármol blanco. A continuación se accede al resto de las habitaciones del baño y en torno a ésta se hallan las habitaciones de servicio y las dependencias. Además de las termas propiamente dichas, con las tres salas (caldarium, tepidarium y frigidarium), el edificio albergaba una biblioteca, sala de masajes, sauna, vestuarios y al sur del cuerpo principal se extendería la palestra que ocuparía casi la mitad de la edificación.
LAS TERMAS MENORES
A estos restos se le han dado numerosas interpretaciones. Han sido fechadas en los tiempos de Trajano (98-117) por los modos constructivos empleados y en época de Adriano fue reforzada su estructura.
La superficie ocupa un área de cerca de 1.500 metros cuadrados, en una zona urbanizada por Trajano con edificios públicos.
Los vestigios que se observan se corresponden con el área central y trasera de los baños, pudiendo reconocerse dos salas de temperatura caliente (caldarium), una templada (tepidarium) y otra para baños fríos (frigidarium) y para la práctica de ejercicios. El solar excavado no abarca en su totalidad toda el área de las termas, pues ésta se extiende por debajo de las casas circundantes, especialmente la puerta principal.
EL TRAIANEUM
El Traianeum es un templo dedicado al emperador Trajano erigido por su sobrino, el emperador Adriano. Poco se sabe de las edificaciones de culto en Itálica; esta construcción es el único exponente suficientemente conocido de esta tipología de edificio público. El templo estaba ubicado en la zona más alta de la ciudad en una plaza, de modo que el templo se convierte en emblema y símbolo de una colonia especialmente afecta a esta dinastía.
A pesar de su alto grado de destrucción, las excavaciones arqueológicas han dado a conocer las dimensiones y la configuración de la plaza, de 86 por 56 m. en su interior. Su planta es rectangular, rodeado de un pórtico de exedras, que albergaban esculturas sobre pedestales, con un pórtico de ocho columnas y rodeado de columnas. Situado sobre una base, se accedía a ella por unas escaleras. Han aparecido numerosos elementos decorativos y epigráficos.
CALLES Y CALZADAS
Las calles de Itálica dan cuenta del carácter monumental de la ciudad. Tanto la anchura de las calles, unos 16 m., como la regularidad del trazado de la llamada nova urbs, son tan sorprendentes que sólo admiten comparación con las de algunas ciudades de Oriente. Las calzadas están pavimentadas con grandes losas traídas de Tarifa, de 15 a 20 cm. de espesor. La longitud total de las calzadas se estima en unos 15 km.; las aceras, de 4 m. de longitud, eran porticadas, por las que se podía caminar siempre bajo techado. Junto a los bordillos se pueden ver los arranques de los pilares que sostenían las techumbres.
Volver arriba
ACUEDUCTOS
Cuando Itálica era un pequeño pueblo, el agua se obtenía de pozos. Pero, cuando creció, estos pozos debieron resultar insuficientes, por lo que hubo que buscarla fuera. En el siglo I se construyó un acueducto que nace del río Guadiamary, posteriormente, con Adriano, Itálica contó con una nueva red de abastecimiento de agua que nacía en unos manatiales cercanos a Tejada, en la provincia de Huelva. Para unir estos dos puntos se construyó una conducción de unos 37 km., construyéndose pozos, registros, túneles y acueductos. Cuando el agua llegaba a Itálica, se recogía en una especie de cisterna cubierta, llamada castellum aquae, desde donde se distribuía a las casas, fuentes, termas y demás servicios públicos por medio de tuberías. Sólo las casas de los ricos tenían agua corriente que se regulaba mediante llaves de cobre. La cisterna está
situada en la parte más alta de Itálica en el
extremo Oeste y tenia una capacidad de unos 900.000 litros.
Las aguas fecales y las sobrantes del acueducto se vertían
a las cloacas, visibles actualmente en los cruces de las calles.
Se aprovecharon las dos vaguadas sobre las que se asienta la
ciudad, como colectores. Una vez construidas las cloacas se
construyeron las calles y se pavimentaron.
LA NECRÓPOLIS
Se han descubierto varias zonas de enterramientos en Itálica, situadas junto a la muralla, en el teatro, en la vaguada que limita la ciudad por el suroeste y los márgenes de las vías de entrada y salida de la ciudad.
Volver arriba |